El cabezazo dejó a la vista mucho más de lo que vimos. Detrás de la barbarie asoma la ausencia de argumentos. La carencia total de instrucción y la inmadurez de una sociedad invadida de memes e incluso burlas. Muchas preguntas surgen. ¿Nadie supo que había un empleado público haciendo de portero en la ruta? Este personaje primitivo, ¿en verdad trabaja para el estado? O sea, ¿le estamos aportando un ingreso los ciudadanos? Y siendo así, ¿la tarea asignada es cortar el paso según su preferencia? Una vez más Tucumán es portada de medios. Somos la portada que se exhibe con sonido de violines en los noticieros. Porque la música acompaña las imágenes de gente caminando sobre el agua con el corazón roto porque lo ha perdido todo y en ese todo, la furia del agua arrasó con su dignidad. El desastre muestra entre tanto dolor, el cabezazo. Y ese golpe deja al descubierto años de una sociedad en abandono. Frases que lapidan cuando dicen: y bueno... ellos los votan. Acaso el agua no llegó tan alto solo para inundarnos. Tal vez con el agua al cuello debamos ser capaces de apartar las miserias y hacer algo como sociedad. Porque no existe futuro digno sino somos capaces de construirlo; porque la gente bajo el agua y el primitivo de la ruta traen un mensaje que si sabemos descifrar acaso tengamos una oportunidad.
Norma Nelegatti
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